Toca ahora nivelar el fondo de la zanja para que cuando llueva, el agua repose y se reparta uniformemente. Hecho eso, podemos empezar a rellenarla con madera (de trozos finos al fondo hasta troncos anchos en la parte más alta) para convertirla en una auténtica esponja: de esa manera, irá liberando el agua de lluvia de manera muy progresiva.
jueves 26 de marzo

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